Caídas Rossi y Lorenzo sirven con bandeja de oro Campeonato a Marc Márquez

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Lun, 10/17/2016 - 22:19
Las agarradas de pavimento de Rossi en la 18 vueltas, y la de Lorenzo, en el recorrido 5 en el trazado Japonés se convierte a tragedia Nipona al equipo Yamaha , que regala el trofeo Mundial al rival de la escudería Honda

Hubo  mala suerte para team Yamaha . Marc Márquez ya es campeón del mundo por quinta vez. El ilerdense logró su tercer título de MotoGP merced a su victoria en Motegi y a las caídas de Valentino Rossi y Jorge Lorenzo.

Todo lo que podía pasar a favor del catalán, sucedió. De salida, Jorge tomó la delantera. Quería marcar el ritmo. Marc lo vio y le siguió. Vale intentó pasar al de Cervera, pero este se defendió bien.

 

Rossi y Lorenzo se fueron al suelo

El leridano tomó la cabeza a falta de 21 giros. Adelantó bien a Lorenzo. La primera condición para el título ya se daba. Él podía ganar. Marc forzó y marcó dos vueltas rápidas. Rossi vio la jugada y rebasó a su compañero. Pero en su intento por no permitir la fuga de Márquez se cayó a falta de 18 vueltas en la curva 10. Volvió, pero acabó en boxes. La segunda condición, que era que Valentino no pasara del 15º también se daba.

Todo quedaba a expensas de Lorenzo. El balear mantenía a raya a Dovizioso y Aleix. Si era cuarto, Marc ataba la corona. Pero, con el paso de las vueltas, Andrea se le acercó. El mayor de los Espargaró, en cambio, se vino abajo. Parecía que no habría título hasta Australia, pero Jorge se cayó en la curva 9 a falta de cinco vueltas.

Así vivimos la victoria de Márquez

A Marc se lo indicaron por la pizarra. Él mantuvo la calma y cruzó la meta como ganador. Ya es campeón. La alegría se desbordaba en Honda. Dovi fue segundo y Maverick, que pasó a su vecino de box, tercero.

 

Rossi y Lorenzo se caen y dan el título a Márquez

No seré campeón en Japón". No paraba de repetirlo Marc Márquez desde su victoria en Aragón. Pero el caso es que sí lo es. Y todo por dos caías de los dos pilotos de Yamaha, que acompañaron al triunfo de Márquez.

Primero fue Valentino Rossi el que se despidió del título Mundial en Motegi. Exactamente en la última curva del circuito, la curva diez, la que da acceso a la recta posterior. Ahí, en la vuelta sexta vuelta y cuando marchaba segundo. El italiano se fue al suelo cuando trataba de seguir a Marc Márquez.

 

Rossi levantó la Yamaha y volvió a la pista, pero la moto no iba. Tuvo que volver a boxes y abandonar la carrera.

Después fue Jorge Lorenzo. El mallorquín iba a segundo y se cayó a falta de cinco vueltas. La carambola se dio. Márquez vuelve a ser campeón en Japón, como en 2014. Ya es tricampeón de MotoGP. Pentacampeón sumando 125cc y Moto2.

 

CLASIFICACIÓN DEL GP DE JAPÓN DE MOTOGP

1 Marc MARQUEZ HONDA 42'34.610

2 Andrea DOVIZIOSO DUCATI 2.992

3 Maverick VIÑALES SUZUKI 4.104

 

La Honda brinda  celebración    brutal  con Marc Márquez

Encogidos de hombros, con los ojos como platos y cara de alucinados. Así estaban en el box de Marc Márquez después de que se diera la gran carambola para amarrar el título. Rossi caído a falta de 18 vueltas, Lorenzo, de 5. Inaudito, inesperado, inexplicable. "Es que esto no entraba en nuestros planes", comentaba Santi Hernández, el jefe de mecánicos, mientras se tomaba un Red Bull para afrontar un día que se presumía aún más largo.

Emilio Alzamora, el mánager y expiloto, abandonaba su prudencia para soltarse estirando los brazos. "Hay días en los que te levantas con el pie derecho. Hoy se levantó con los dos", expresaba intentado volver a la serenidad. Carlos Liñán, el mecánico siempre tranquilo, intentaba justificar la aparente calma que se producía tras el subidón de verle cruzar la meta: "Es que no lo esperábamos".

Hasta que un grito sacudió el box. "¿Qué ha pasado?", vocifera Juliá, el padre de Marc. "Que hemos ganado, coño, que hemos ganado", le replicó Hernández también a voces. Y volvió el jolgorio.

Fue una celebración con altibajos por esa tremenda sorpresa. "Yo lo estaba haciendo todo normal. De hecho, no fui más al baño porque no estaba nervioso", develó el leridano. "Antes de la carrera, en la oficina, José -Luis Mártínez, su amigo y ayudante-, me dijo: 'Si pasa algo, estamos en la curva 3'. Le dije: 'Déjalo para Australia".

Celebración futbolera

Pero allí acabó. Se encontró con su sparring en motocross y con su hermano Álex. Le pusieron una camiseta con el lema Give me five (choca esos cinco) y hasta bromeó con echar una caña de pescar. Le dieron un casco especial y, poco más. Nada de ceremonia ritual samurái, como en 2014, cuando hasta dio tiempo para alquilar un disfraz. "Pensé que no habría ni camiseta ni nada, pero el equipo está en todo", indicó.

 

 

Máquez, bañado en champán

Su escuadra le manteó nada más llegar al parque cerrado. Entre abrazos, besos y alegría le tocó subir al podio. "Somos campeones del mundo", le cantaban al ritmo del Seven nation army de The White Stripes. Al estilo que hizo famosa Italia en el Mundial de fútbol de 2006. "Fiesta, fiesta", susurraba Marc a una cámara. Era el momento futbolero. Uno se arrancaba a lo Pepe Reina, con un grito: "Camarero... una de champiñones" Y regreso al "somos campeones del mundo".

Dos horas en bus cantando y la fiesta acabó en el karaoke 'La Jaula'

Marc debía ir a atender a los medios, pero su escuadra intentaba recoger aún con el pulso temblando por la emoción. Los mecánicos de Dani Pedrosa -operado de la clavícula en Barcelona- se abrazan con ellos. "Nosotros también vamos a la fiesta. Si hay que ir al karaoke, se va", dice uno.

Entró Cal Crutchlow y felicita uno por uno a cada persona que se encontró. Los japoneses intentaban no perder la compostura y alguno hasta nos miraba con recelo por estar dentro de su box. Hasta que se van los jefes y Shuhei Nakamoto, el vicepresidente de HRC. "Ha sido perfecto. Es que no nos lo esperábamos", dice a MARCA. El nipón se retira en unas semanas y lo hará de la mejor manera. "Ahora podré pensar mejor en mi futuro", dice.

Cena y cánticos improvisados

En ese momento llegó Carmelo Ezpeleta, el presidente de Dorna, que le sujeta por ambos hombros y le suelta: "Enhorabuena. Os lo habéis merecido. Ahora, a celebrarlo por todo lo alto".

Tras una hora de emoción, llega un parón. Toca esperar a que Márquez regrese de la rueda de prensa. Y cuando lo hace retornó la algarabía. Más gritos, cava y festival de fotos. Cada uno posaba con él en el box, junto a la moto y con Marc haciendo el gesto de la mano extendida.

 

 

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